José Luis Oliete

SIGO VOLANDO

Mi Vida, al igual que una cometa, asciende, desciende y se mantiene. En un momento de mi Vida, el viento dejó de soplar, y la caída era inevitable. Fue en ese momento, cual corriente de aire, llegó a mi Vida, la presencia del Viento, en forma de Fernando.

Insufló aire nuevo a mi Vida y me enseñó que nunca, nunca, nunca se debe pensar que no se puede mejorar, que no se debe dejar de confiar en el Ser Humano, confianza que yo había perdido totalmente. También me enseñó a ser mejor que la última vez y a no rendirse nunca. Ese viento que no deja de insuflar mi Vida y que me hace seguir volando y seguir creyendo en el Ser Humano.

Josete, ¡A volar! ¡A volar!