¿Seguro que quieres los 10 mejores consejos para mejorar tu autoestima?

 

 

 

Permíteme dudarlo...

 

¡Tú lo que quieres es sentirte bien!

¿O me equivoco?

Los 10 mejores consejos sobre autoestima ya los has leído. Y hasta incluso los has puesto en práctica.

Y también has leído cientos de páginas de crecimiento personal, desarrollo personal, pensamiento positivo, psicólogos, terapeutas naturales o coaches.

Y sin embargo estás leyendo esto. ¿Por qué?

Porque no has logrado lo que querías; recuperar o mejorar tu autoestima. 

Sentirte mejor.

A gusto con la vida.

Disfrutar de tu día a día.

Y la pregunta clave es… 

¿Cómo es posible que no estés mejor con todo el trabajo personal que has hecho?

O dicho de otro modo:

¿Por qué no has logrado mejorar tu autoestima si eran consejos muy buenos? 

Y por supuesto que lo eran. De hecho todos coincidían:  

  • Háblate desde el amor, como si fueses tu mejor amiga
  • Cuida tus pensamientos
  • Cambia el “es que yo soy…” por “ahora mismo yo estoy…”
  • Haz ejercicio
  • Come sano
  • Rodéate de personas positivas
  • Plantéate retos pequeños en los que puedas ir logrando pequeñas victorias
  • Deja de enfocarte en tus fracasos y valora más tus éxitos
  • En vez de pensar “no puedo”, rememora las situaciones en que lo lograste
  • Sé consciente de que malas experiencias pasadas no aseguran malos resultados futuros
  • Etecé, etecé, etecé…

El asunto es que los consejos eran muy buenos. Pero tú sigues estando donde estabas. Hundida en el pozo, sin creer en ti, sin poder levantar cabeza. 

A pesar de que quieres, no puedes.

“Querer es poder” dicen algunos.

¡ Y una m. con patatas !

Yo no soy psicólogo, ni coach pero tengo otros estudios que me permiten hablar de asuntos que se circunscriben al ámbito de esos profesionales. 

Estudios y experiencias. 

Porque además de inquieto y de estudiar mucho, soy un laboratorio andante. Me paso el día escuchándome, aprendiendo, poniendo en práctica, reflexionando… y estoy lejos de ser perfecto. No creas. Eso sí, esta web no es pura fachada. Pero tengo días que vaya tela…

Aún así, probablemente esté mejor que la media. Bastante mejor, de hecho. 

Salvo algunos días. Que como te digo no soy superman, ¿ok?.

Ya sé que tienes claro lo siguiente:

  • Roma no se hizo en un día. Ni yo tengo una varita mágica para mejorar tu autoestima en una sesión (Y sí, ya sé que te gustaría haber leído lo contrario).

  • No sólo los músculos se comportan como músculos; la memoria, la gestión de las emociones, las relaciones… cuanto más las entrenes, cuanto más tiempo les dediques a mejorarlas, mejor funcionarán, más satisfacciones te traerán. 

Y la autoestima también está en este saco. 

Entrénala. Sin duda, un excelente consejo.

Y también sabes que a pesar de saber eso, de haber leído un montón de consejos para mejorar la autoestima y haberlo intentado y haberla entrenado… 

 … estás donde estabas. 

O casi. 

El caso es que te sigues sintiendo fatal.

O mal. 

O con mucho margen de mejora.

Y te preguntas…

 

“¿Por qué no mejora mi autoestima si me estoy esforzando tanto?”.

E incluso maldices.

 ¿Por qué? 

¿Por qué no mejora mi autoestima con todo lo que me esfuerzo? 

Porque estás dejando de lado la otra parte de la ecuación. Al menos así lo veo yo. 

El 95% de lo que somos, de lo que hacemos, sentimos y pensamos es subconsciente.

Es decir, tú estás ejercitando un 5% de ti. 

Queda un 95% que va a su bola.

 

::: Aquí radica el verdadero problema :::

No se trata de que un 95% de tu cerebro no te haga caso. 

Eso sería malo. 

Lo grave es que el asunto es aún peor.

Ese 95% puede boicotear tus duros esfuerzos, tu entrenamiento diario para mejorar tu autoestima.

Y para más inri, el muy puñetero, a pesar de ser tan grande, es intangible.

Y escurridizo.

Y muy poderoso.

Argggg.

La buena noticia es que cualquier persona puede tener acceso a modificar ese 95% si sabe cómo. 

Sin hipnosis.

Sin pérdida de control.

Sin compleja aparatología (máquinas).

¿Cómo?

Con el simple uso de tus manos

 

 

 

 

 

 

 

 

Te lo muestro
en este vídeo

LA ALFARERÍA EMOCIONAL

O EL ARTE DE COGER LAS EMOCIONES CON LAS MANOS

Ya lo sé, suena raro. 

Igual de raro que si pudieras hablar con alguien del siglo XIX y le dijeras que puedes cruzar el Atlántico volando e ir de Madrid a New York en menos de 8 horas o ver en directo a tu prima la de Huelva mientras está de vacaciones en Hawaii… 

¿Acaso tú te planteas QUE eso sea imposible?

Más es aún…

¿Acaso te planteas CÓMO es posible?

 

No. No. Y mil veces no.

Simplemente coges el avión o usas Zoom. Sabes que existe. Pagas. Lo usas. Y punto.

Ahí está el asunto…

s a b e s    q u e    e x i s t e…

y    s i m p l e m e n t e    l o    u s a s    s i n    d u d a r…

s i n    p r e g u n t a r t e   p o r    q u é    f u n c i o n a…

Pues como eso, 1.000 cosas más…

O 1.000.000.

O qué sé yo…

La Alfarería Emocional es una

de esas cosas.

 

Esa técnica tan sencilla

 

que te permite contactar con tu subconsciente

decirle 4 cositas,

escucharle

y desbloquear vivencias que te limitan inconscientemente.

Ahora ya sabes que existe.
Pagas.
La usas.

Y desbloqueas lo que sea que no te deja mejorar tu autoestima.

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Si tienes alguna duda sobre cómo puedo ayudarte, cuéntame y te respondo cuando antes.


Un abrazo,
Fernando